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Todos los que tenemos en nuestra familia un perro, un gato, varios o ambos y queremos lo mejor para ellos. No se nos ocurriría pensar que por falta de información o desconocimiento podemos provocar que alguno de ellos se pierda y no regrese nunca más.

Sin embargo es mucha la gente que por desconocimiento o por falta de responsabilidad no toman las medidas mínimas de seguridad para que esto no pase.

No son muchas ni son complejas, sólo se trata de prestar atención al siguiente informe que dará algunas pautas de cuidado básicas para perros y gatos en este sentido.

No-perder-mascotas

1-      Collar permanente con chapita y teléfono sin nombre.

Es fundamental que cada perro o gato que viva con nosotros tenga su collar y su chapita con uno o dos teléfonos donde puedan ubicarte en caso de extraviarse la mascota y sin nombre. Este collar debe estar de forma permanente en su cuello, ¿por qué? Esto se debe a que aunque esté dentro de la casa, puede ocurrir que al abrir la puerta se escape, o en el paseo se zafe de la correa, o se corte el pretal/collar de paseo y al tener “otro collar con la chapita”  lo tendrá puesto aunque pase alguna de las opciones anteriores y quien lo encuentre podrá comunicarse.

Recomendación: No ponerle el nombre para que no lo “llamen” y se lo lleven. Si se pierde, el que lo encuentre necesitará solamente el número de teléfono para ubicarte

Capitulo gatos: el collar de los gatos deber ser elástico. La razón es porque algunos pueden andar por las alturas y quedar enganchados en algo. Si el cordón es rígido no podrán desengancharse  y pueden lastimarse. Si es elástico y el gato está en peligro, sabrá como escabullirse de la situación quitándoselo con sus patas. Los gatos son bastante nerviosos frente a quedarse atorados y si no pueden sacárselo se podrían lastimar. (La opción elástica del collar es la solución a estar identificados y sin riesgos).

2-      Control del estado de correa y collar antes de salir de paseo.

Es frecuente que los collares, pretales o correas se rompan o se salgan porque:

  • no son controlados en su estado antes de salir.
  • se permite que el perro las mordisquee y se usan aunque esté a punto de romperse.
  • se compran modelos económicos, mal confeccionados, de material poco resistente.

Justamente no es allí donde hay que ahorrar. Siempre es mejor comprar tanto las correas como collares/pretales de buena calidad y tener más de uno para rotar en caso de rotura. Hay que verificar siempre la “Calidad de hebillas y mosquetones”.

3-      Correcta colocación del collar, pretal.

El collar debe colocarse con un ajuste que solo permita colocar un dedo de nuestra mano entre el cuello y el collar del animal. Un collar flojo es una invitación a que nuestro perro se escape o se zafe y se largue a correr. Si está ajustado pero confortable, no podrá salirse ya que se trabará al llegar a sus orejas que es la parte del cráneo más ancha.

En el caso del pretal, la hebilla no debe quedar al límite de la cinta que lo ajusta. Lo ideal es que el ojal que se utilice sea el que se encuentra en el medio de todos los ojales. Los mejores pretales tienen traba posterior a la hebilla para que no se salga de la horquilla.

Igual que el collar, debe estar cómodo pero no flojo, ya que en una distracción alguno con espíritu de “Houdini”, podrá deslizarse también por el pretal, aunque los que tienen doble agarre son los más seguros. Las de hebillas tipo cinturón suelen ser más eficaces que los de traba plástica (como las trabas de las mochilas)

4-      Mascotas caminando sueltas por la vereda vs sustos o hembras en celo

Generalmente, el factor sorpresa es el más frecuente frente al extravío de las mascotas. Será imposible ir contra el instinto si hay una perra en celo cerca de nuestro perro e intentamos llamarlo y que nos haga caso. Otros perros también pueden alterar su conducta habitual y no responder.

Puede pasar que un bocinazo fuerte, un choque, un factor que sorprenda al animal provoque el escape. Frente al miedo, la primer opción que todos tenemos grabada es “escapar” y salir corriendo.  Por esta razón es recomendable no andar por la vereda con el perro suelto. Hoy en día los parques cuentan con sectores cerrados que podrán dar descarga y diversión a nuestros amigos.

Suelto por la vereda tiene más riesgo de ser atropellado por un auto en caso de distracción del perro.

5-      Falta de educación para que sepa volver o haga caso al nombre

En general, nadie entrena a su perro para que sepa como volver a la casa o sepa responder a su nombre y al llamado si lo estamos dejando correr en el parque. Este aprendizaje es fundamental para nuestro amigo.

Es muy importante entrenarlo en este sentido por lo que será fundamental ubicar un entrenador/educador canino que nos enseñe como hacerlo, utilizando SIEMPRE, métodos en positivo dado que en NINGUN CASO deberá utilizarse el CASTIGO con los animales.

Los animales, al igual que los niños, son seres con capacidad de aprendizaje pero sin conocimiento previo de los riesgos que hay fuera de su hogar. Es nuestra responsabilidad ir preparándolos y enseñándoles las dificultades y las soluciones, contenerlos y protegerlos. Nadie conoce lo que no le fue enseñado, y si lo conoce por su cuenta, será un aprendizaje mucho más lento y hasta posiblemente traumático.

No dejemos la seguridad de nuestros amigos de cuatro patas librada a la suerte, porque hay muchos que no la tuvieron y hoy están sin un hogar, sufriendo por irresponsabilidad de otros.

Quererlos es cuidarlos. Amor es protegerlos. Dependen de nosotros.

  • Ponele collar con chapita
  • Llevalo con un buen collar, pretal y correa
  • Enseñale a volver, a responder al llamado

Compartí esta nota con tus conocidos para que todos sepan como prevenir el extravió de nuestros amigos de 4 patas.

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