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(Por Silvina González Ramos) Preparar la llegada de una mascota a la familia es una situación muy especial para todos. Por lo tanto debemos saber cómo comienza su integración y sociabilización con el entorno y qué debemos aprender nosotros para ayudar a formar la personalidad y la educación de ese cachorro. Depende de este proceso que la vida en familia con nuestra nueva mascota sea armónica o se transforme en un caos.

Gato-y-perro-cachorros

Las mascotas pueden ser adoptadas desde cachorros o adultos. En esta nota nos ocuparemos de los cachorros y el desafío de integrar una mascota a la familia. Para el caso, da lo mismo si se trata de un perro o de un gato, los pasos a seguir son los mismos.

Lo ideal es que la separación del cachorro de su círculo primario suceda recién a partir de la sexta u octava semana de vida, una vez transcurrida la primera etapa, conocida comoImprinting. Esto facilitará la integración en el nuevo hogar. A partir de esta separación de la madre y hermanos, la etapa siguiente es la de la inserción en el espacio nuevo. Ahora, nuestra nueva mascota deberá aprender a sociabilizar con otros animales de igual o diferente especie y con humanos a los que recién conoce.

Para que la integración de nuestra nueva mascota en nuestro hogar es necesario fijar pautas claras y hacerle entender quién es la autoridad, quién manda en la casa, que será la persona que se ocupe de retarlo cuándo esté traspasando algún limite.

Pautas claras

Para ello será indispensable establecer un lugar donde tendrá su comida y su agua, un lugar donde podrá hacer sus necesidades (ya que no podrá tener contacto con el exterior hasta terminar con la serie de vacunas y lo autorice el veterinario), y su lugar para dormir. En caso de que sea un perro, estableceremos horarios de comida (con el gato no es tan importante ya que solo comerá cuando tenga hambre y se le puede dejar alimento para que se autorregule).
Es importante que tenga su plato de comer solo para el y que siempre le des de comer en el mismo lugar. Trata de enseñarle desde el principio que se siente y no empiece a comer hasta que le des la orden.

Autoridad

En cuanto al manejo de la autoridad, es fundamental que los límites sean claros y siempre iguales, para no generarle confusión; si hay otras mascotas, hay supervisar desde el primer momento cómo se relacionan para evitar peleas o lastimaduras.  El líder debe ser uno solo, porque es confuso para el animal que todos le digan lo que tiene que hacer a la vez. (Los animales siguen un líder en la manada)

Educar con paciencia y amor

Para que nuestra mascota aprenda lo que está bien y lo que está mal sin que ello implique un proceso traumático hay que educarlo con paciencia y basándose en lo “positivo” o método de recompensas en lugar de castigos. Usar la violencia para educar a nuestra mascota lo puede volver temeroso y agresivo y haría caso omiso a lo que le pidamos.
Con respecto al lugar para hacer sus necesidades, deberá ser siempre el mismo para que resulte facil de recordar. Si además podés colocar siempre un paño o un cartón o papel en caso de enseñarle a un perrito o una litera con arena u piedras absorbentes en caso de ser gato (lo que te resulte fácil de repetir) será mucho más efectivo el aprendizaje.
Otro paso importante dentro del proceso de integración es invitarlo a interactuar con otras personas y, una vez autorizado a salir de casa, es importante que tome contacto con otros animales sanos y desparasitados.

La decisión de integrar un nuevo amigo de cuatro patas implica mucha responsabilidad y compromiso, por eso es importante antes de tomarla organizarse y evaluar todas estas instancias para que su llegada sea el comienzo de una gran amistad.

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silvi

 

Silvina González Ramos es Educadora Canina y Felina Internacional, especializada en Adiestramiento Cognitivo-Emocional. (CIE N° A-1.022).

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